EN EL TIEMPO DE DIOS
Miércoles, 06 de Diciembre de 2017
 Daniel 3-4 | 1 Juan 5
“Usted podrá ver con sus propios ojos que hoy mismo, en esta cueva, el SEÑOR lo había entregado en mis manos. Mis hombres me incitaban a que lo matara, pero yo respeté su vida y dije: “No puedo alzar la mano contra el rey, porque es el ungido del SEÑOR”. — 1 Samuel 24:10

Mientras que Saúl se negaba a confiar en la promesa de Dios de derrotar a los filisteos, David confiaba en Dios en todas las cosas. David ya había sido ungido por el profeta Samuel como el próximo rey de Israel cuando luchó contra Goliat, pero fue únicamente años más tarde cuando oficialmente fue coronado como rey de Israel.

La Biblia nos dice que David tuvo dos oportunidades para matar a Saúl y apropiarse del trono. La primera fue en una cueva donde David y sus hombres estaban escondidos. Saúl se deslizó para hacer sus necesidades y David se ubicó detrás de él y le cortó un trozo de su túnica. La segunda vez, Saúl y sus hombres estaban acampado en un lugar, y mientras estaban en un profundo sueño en el que Dios los había inducido, David y su compañero, Abisay, llegaron esa noche y vieron a Saúl dormido en medio del campamento. Vieron su lanza clavada en tierra a su cabecera, y Abisay estaba ansioso por matarlo con un golpe de esa lanza.
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En ambas ocasiones David fue instado a matar al rey, y esta segunda vez, David le dijo a Abisay: “¡No lo mates! ¿Quién puede impunemente alzar la mano contra el ungido del SEÑOR? Y añadió: Tan cierto como que el SEÑOR vive, que él mismo lo herirá. O le llegará la hora de morir, o caerá en batalla. En cuanto a mí, ¡que el SEÑOR me libre de alzar la mano contra su ungido!..” (1 Samuel 26:9-11). Luego huyeron con la lanza y la jarra de agua de Saúl. Desde la cima de una colina, a una distancia segura, David grita, asegurándole a Saúl que no había necesidad para que le temiera.

Si David hubiera actuado por interés personal, su relación con Dios habría sufrido una gran agitación espiritual e Israel se habría sumido en una guerra civil. Desde un punto de vista natural, matar a Saúl podría parecer la medida más segura y estratégica, pero David se negó a actuar en independencia de Dios. Esto no hizo su vida más fácil, ya que Saúl continuó buscando a David para matarlo, y durante aproximadamente 14 años se mantuvo huyendo. Dios le había prometido a David el trono y David confiaba en que Dios se lo daría. Durante ese tiempo, escondiéndose en cuevas y laderas, David escribió muchos de los salmos que hoy adornan las páginas de las Escrituras.

Esperar puede ser difícil, especialmente en circunstancias peligrosas, pero las promesas de Dios siempre se cumplirán. Puede que Dios no cumpla Sus promesas en el tiempo que esperamos o de la manera que lo esperamos, pero Él siempre las cumplirá. David esperó el tiempo de Dios y cuando Saúl murió en la batalla contra los filisteos, David tomó el trono y reinó 40 años sobre la nación de Israel.

ORACIÓN: Señor Jesús, ayúdame a esperar Tu tiempo, y a no tomar el asunto en mis propias manos. Tú sabes qué es lo mejor para mí y Tu tiempo es perfecto, me someto a Tu plan y confío en Tus promesas. Gracias Dios.
PARA REFLEXIONAR: ¿Por qué es tan importante esperar el tiempo de Dios para el cumplimiento de Sus promesas? ¿Por qué al actuar fuera del tiempo de Dios es actuar en independencia de Dios? ¿Podría citar ejemplos en la Escritura donde otros personajes de la Biblia fueron tentados a actuar fuera del tiempo de Dios?
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