TEMOR AL SEÑOR
Miércoles, 16 de Mayo de 2018
 2 Reyes 24-25 | Juan 5:1-24
Y un gran temor se apoderó de toda la iglesia y de todos los que se enteraron de estos sucesos. — Hechos 5:11

Si hiciéramos un compilación de la lista de respuestas emocionales que los cristianos sienten hacia Dios, probablemente esperaríamos encontrar respuestas como “maravillados”, “consolados”, “llenos de humildad” o "rebosantes de alabanza hacia Él”. Algunos de nosotros, por otro lado, podríamos admitir sentir vergüenza por nuestro pecado pasado o frustración por las oraciones que no han tenido respuesta de la manera que esperamos. Pero ¿cuántos de nosotros incluiríamos “temor” en esta lista?

Hechos 5 dice dos veces que las personas experimentaron gran temor cuando oyeron que Ananías y Safira habían caído muertos después de haber mentido al Espíritu Santo. El verso 5 dice que el temor se apoderó de “todos los que se enteraron de lo sucedido”, pero el verso 11 destaca específicamente que “un gran temor se apoderó de toda la iglesia”. Temían que el pecado y el engaño estuvieran operando desde dentro de la iglesia y vieron de primera mano la santidad de Dios en la muerte de Ananías y Safira.
Mes Anterior Mes Siguiente
MAYO 2018
DomLunMarMieJueVieSab
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Anterior Hoy Siguiente


Aunque sabemos que en Cristo hemos sido perdonados completamente, algunos cristianos tratan esto como una "licencia para pecar". No se dan cuenta de cómo el pecado aflige a Dios y piensan que los pecados futuros son irrelevantes debido a que todo fue perdonando en la cruz. Pablo claramente condena esta actitud y dice: ¿Qué concluiremos? ¿Vamos a persistir en el pecado para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? (Romanos 6:1-2) Todos debemos tener un saludable temor al pecado— no es que de alguna manera perdamos nuestra salvación si pecamos frecuentemente, sino que el pecado puede corromper, y en efecto corrompe, nuestra relación con Dios y con las demás personas cuando le permitimos reinar libremente en nuestra vida.

Más importante aún, las Escrituras nos llaman a tener un sólido y saludable temor de Dios. Proverbios 9:10 dice: “El comienzo de la sabiduría es el temor del SEÑOR; conocer al Santo es tener discernimiento.". El temor puede ser una emoción negativa, paralizante y destructiva, pero puede convertirse en una emoción positiva, constructiva y resplandeciente cuando produce poder y pureza dentro de nosotros, al hacernos conscientes de nuestra necesidad de arrepentimiento.

Debido a lo que le sucedió a Ananías y Safira, un espíritu de pureza impregnó a la iglesia y liberó a los primeros creyentes para ejercer poder en el temor de Dios. Los apóstoles, dependientes de Cristo, salieron y realizaron señales y maravillas milagrosas. El temor inicial hizo que algunos dudaran de unirse a la iglesia, pero Lucas nos dice que estas señales milagrosas eventualmente atraían a la gente para que siguiera “...aumentando el número de los que confiaban en el Señor” (Hechos 5:14). Temer a Dios los llevó a recibir el poder del Espíritu, lo que condujo al crecimiento de la Iglesia de Cristo. Cuando nosotros, como creyentes, tememos al Señor, Dios convertirá, incluso los intentos de corrupción de Satanás, en un medio de purificación para que el poder de Cristo se manifieste mediante la obra de Su pueblo.

ORACIÓN: Señor Dios, aunque Satanás busca atacarme y corromperme, gracias porque Tú me acercas cada vez más a ti en medio de las pruebas. Te pido que me ayudes a desarrollar dentro de mí un saludable temor de Ti. Gracias Padre.
PARA REFLEXIONAR: ¿De qué manera el temor puede transformarse en algo positivo? ¿Qué sucede cuando tenemos temor al Señor?
Mes Anterior Mes Siguiente
MAYO 2018
DomLunMarMieJueVieSab
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Anterior Hoy Siguiente