CORRECTO Y VERDADERO
Martes, 15 de Mayo de 2018
 2 Reyes 22-23 | Juan 4:31-54
Ananías —le reclamó Pedro—, ¿cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mintieras al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibiste por el terreno? — Hechos 5:3

Un estudio hecho por la Universidad de Massachusetts en Amherst, en el año 2002, descubrió que la persona promedio dice tres mentiras en los diez primeros minutos después de conocer a alguien por primera vez. Muchas de estas mentiras son pequeñas y aparentemente intrascendentes, como decirle a alguien que nos gusta su atuendo cuando en realidad no nos gusta o convencer a nuestros hijos para que aparenten estar complacidos con un regalo cuando en realidad están decepcionados. Podemos decir mentiras para salir de problemas, para evitar herir los sentimientos de los demás o porque creemos que la mentira nos beneficiará de alguna manera. Esa última razón describe perfectamente a Ananías y Safira.

La avaricia y la hipocresía fueron la motivación detrás del pecado de Ananías y Safira, y la mentira fue la base de todo. Pedro estaba enojado porque cuando Ananías y Safira le mintieron a la iglesia, en realidad le estaban mintiendo al Espíritu Santo, quien es la vida de la Iglesia. Permitieron que el diablo se anidara en sus corazones, quien obstruyó la verdad con las preocupaciones de esta vida y el engaño de la riqueza. La detención física de sus corazones refleja el “ataque cardíaco espiritual” que sufrieron.
Mes Anterior Mes Siguiente
MAYO 2018
DomLunMarMieJueVieSab
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Anterior Hoy Siguiente


El problema con la mentira es que puede convertirse rápidamente en algo habitual. Una mentira casi siempre lleva a otra, puesto que cuando las personas nos presionan o cuestionan acerca de una mentira que hemos contado, nos vemos obligados a mentir nuevamente para encubrir la primera. Incluso aunque no nos enredemos en una creciente red de mentiras, nuestra conciencia se volverá tan insensible a la mentira que será cada vez más fácil volver a mentir. Es por eso que debemos ser cautelosos, incluso con pequeñas mentiras blancas. La mentira es la lengua nativa del diablo y el lenguaje de un corazón corrupto. Estamos llamados a ser sinceros en todas las cosas, y la mentira ahogará nuestro corazón, causará estragos en nuestra relación con Dios y arruinará nuestra integridad ante los ojos de los demás.

Puede parecernos reprochable que Ananías y Safira mintieran para ser elogiados por los demás, pero para muchos de nosotros, las finanzas son un área especialmente tentadora para permitir el engaño. Se estima que una iglesia promedio pierde alrededor de $120,000 al año por fraude. Algunos propietarios de empresas recurren a fondos corporativos para pagar gastos privados o lujos, y los anotan como gastos comerciales. Aquellas personas a cargo de las finanzas en una organización corporativa podrían verse amenazadas si no están de acuerdo con alterar los balances de la compañía. La tentación de mentir es fuerte y común, ya sea en las finanzas o en cualquier otra área, pero Dios anhela llenar nuestro corazón con Su integridad para que podamos aferrarnos valientemente a lo que es correcto y verdadero, incluso cuando es costoso.

ORACIÓN: Dios misericordioso, concédeme Tu fortaleza para resistir la tentación de mentir. Céntrame cada día en la verdad, todo lo que necesito en la vida se encuentra en Ti y únicamente en Ti. Gracias Padre.
PARA REFLEXIONAR: ¿Estoy diciendo mentiras? ¿Cuál es el problema con la mentira?
Mes Anterior Mes Siguiente
MAYO 2018
DomLunMarMieJueVieSab
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Anterior Hoy Siguiente