CONSOLADOS PARA CONSOLAR
Martes, 17 de Abril de 2018
 2 Samuel 1-2 | Lucas 14:1-24
…quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. — 2 Corintios 1:4

En 1981 el rabino Harold Kushner escribió un libro titulado “Cuando a la Gente Buena le Pasan Cosas Malas”. El libro es una respuesta a los “por qué” que a menudo surgen cuando experimentamos sufrimiento. ¿Por qué me está pasando esto? ¿Por qué tengo esta enfermedad o por qué perdí a un ser querido? No hay respuestas fáciles a estas preguntas, pero Kushner adopta un enfoque diferente. Él escribe: "Todo lo que podemos hacer es tratar de ir más allá de la pregunta ¿Por qué sucedió? y preguntar: ¿Qué hago ahora que ya sucedió?

Pablo dice que el propósito de experimentar el consuelo de Dios en medio de nuestro sufrimiento, no es sólo para beneficio propio, sino para que el consuelo que recibimos de Dios se convierta en un medio para consolar y bendecir a los demás. Ninguno de nosotros está exento de dolor y sufrimiento, y debido a que tenemos un instinto de auto-preservación, vivimos con la sensación de “¿qué es lo mejor para mí?" Eso es natural y bueno, pero si entendemos que amar a los demás va más allá de nuestro cuidado propio, y que en nuestro sufrimiento, Dios nos consuela para que podamos consolar a los demás, comenzaremos a ver nuestras situaciones desde una perspectiva completamente nueva y fortalecida.
Mes Anterior Mes Siguiente
ABRIL 2018
DomLunMarMieJueVieSab
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930     
Anterior Hoy Siguiente


Cuando experimentamos sufrimiento de cualquier clase, nuestro instinto natural siempre será luchar para salir de allí, pero si pensamos que nuestra prioridad somos nosotros mismos, nunca comprenderemos el papel del sufrimiento en nuestra vida. Jesús nos dice que el segundo gran mandamiento es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). Uno de los grandes privilegios en la vida es poder bendecir a otras personas. Cuando traemos a Dios a nuestras circunstancias y entendemos que amar a nuestro prójimo es lo primero, Cristo se convierte en nuestra fortaleza para enfrentar nuestras luchas, lo que luego nos equipa para ser una fuente de bendición para los demás. Esto implica una reorientación de nuestra vida, desde ¿qué es lo mejor para mí? a ¿cómo me equipa esto para bendecir a los demás?

El sufrimiento es parte integral de la vida. Pablo dice en Romanos 8:39 que nada nos podrá separar del amor de Dios, y nada nos podrá separar del consuelo de Dios. Especialmente en nuestros sufrimientos debemos orar por los intereses de Jesucristo, y confiar en Él para que Sus propósitos sean cumplidos en medio de ellos. Cuando adoptamos la disposición de Pablo hacia el sufrimiento, y dependemos de Cristo, la fuerza destructiva del sufrimiento puede convertirse en una fuerza creativa. El sufrimiento es en realidad productivo, y el Espíritu de Dios en nosotros nos dará un enfoque diferente en el que las heridas en nuestra vida pueden llegar a convertirse en el ministerio de nuestra vida.

ORACIÓN: Señor Jesús, solamente tu Espíritu dentro de mí puede enfocarme hacia los demás en medio de mi sufrimiento. Gracias por consolarme y por darme la oportunidad de compartir el consuelo que Tú me has dado con los demás. Oro en tu Santo Nombre.
PARA REFLEXIONAR: ¿Cuál es el propósito del sufrimiento en nuestra vida? ¿Cuál es el propósito del consuelo que recibimos de Dios en medio de nuestro sufrimiento?
Mes Anterior Mes Siguiente
ABRIL 2018
DomLunMarMieJueVieSab
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930     
Anterior Hoy Siguiente